Su prematura muerte a los 46 años de un ataque cardiaco truncó la carrera de este buen actor irlandés. Stephen Boyd
empezó en el teatro llamando la atención por sus excelentes dotes
dramáticas. Se dice que el director William Wyler quedó impresionado de
su trabajo en la película El hombre que nunca existió
aunque fuera en un papel secundario. Ese trabajo lo catapultó y Wyler
pensó en él inmediatamente para que interpretara al tribuno Mesala en Ben-Hur junto a Charlton Heston, trabajo por el que consiguió el Globo de Oro. Este papel le hizo trabajar en varios filmes de época, e incluso se barajó su nombre para el papel de Marco Antonio en Cleopatra,
dirigida por Joseph L. Mankiewicz, papel que finalmente caería en manos
del gran Richard Burton. Entre sus mejores trabajos destacan La caída del imperio romano, Gengis Khan, Viaje alucinante y La Biblia.
Durante la Semana Santa le recordaremos en papeles de cine histórico que le hicieron mundialmente famoso.
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